DEFIÉNDETE



Defiéndete, es un programa de entrenamiento frente a agresiones físicas para mujeres. Basado principalmente en los sistemas Wing Tsun y Escrima, aunque con trabajos que se incorporan provenientes de otras disciplinas de defensa personal: judo, aikido, kung-fu…

El entrenamiento no va dirigido a amantes de las artes marciales sino a mujeres que quieren aprender a reaccionar ante una agresión. Es por ello que se han eliminado rutinas de entrenamiento y técnicas que poco ayudan al fin que buscamos. Las sesiones trabajan el ámbito físico y psicológico de respuesta ante un ataque. Lo importante no es repetir técnicas o “recetas” para situaciones concretas, sino entrenar la respuesta eficiente de nuestro organismo ante cualquier amenaza.

En las sesiones las alumnas se enfrentan a diversas situaciones, en diferentes distancias: agresión desde lejos, cuerpo a cuerpo, agarres, suelo e incluso, la posible presencia de armas (convencionales o utensilios que pueden cumplir el mismo fin: llaves, móviles, casco, botella, bolso…). El primer objetivo es entrenar la actitud y reeducar el instinto de protección para evitar el bloqueo, buscando una respuesta física que nos permita detectar, redirigir y anular los ataques del agresor.
                      

                                                                                      
Se trabajan las reacciones con distintos niveles de estrés para poder acostumbrar al organismo a la situación real. Utilizar la fuerza del oponente en su contra, o ser capaz de inutilizarla, y poder golpear de manera rápida y contundente cuando el agresor es mucho más fuerte, son características del entrenamiento diario. De hecho el sistema principal en el que se basa, Wing Tsun, fue creado por una mujer de edad avanzada, experta en artes marciales hace aproximadamente 300 años. Ng Mui, sacerdotisa del famoso templo de Shaolin, huyó al igual que otros monjes cuando su templo fue atacado y destruido, refugiándose en zona montañosa. Para poder enfrentarse y vencer a sus perseguidores, hombres mucho más jóvenes, fuertes y veloces que ella, tuvo que modificar las técnicas que había aprendido haciéndolas más simples y efectivas.

El entrenamiento genera las herramientas necesarios para afrontar las situaciones comprometidas, evitando la falsa confianza, identificando peligros que nos hacen vulnerables y adquiriendo hábitos de seguridad y comportamiento ante posibles amenazas. Además del trabajo a mano vacía, el sistema de entrenamiento teduca nuestra respuesta ante situaciones con armas, y permite convertir objetos cotidianos (paraguas, bolso, móvil, llaves…) en armas eficientes que pueden ser de gran utilidad en momentos críticos.
                                                                                                                     

El Proyecto Defiéndete de “Asociación Deporte y Solidaridad” destina los beneficios económicos que generan las clases de esta actividad a tres objetivos:

A.- Ayuda al desarrollo y lucha contra el hambre
B.- Lucha contra la violencia de género y ayuda a víctimas
C.- Programas de acción urgente en caso de catástrofes